Entre las características de la población encuestada nos encontramos con que hombres y mujeres fueron preguntados, prácticamente, en igual proporción. En cuanto a su edad, la media se sitúa en torno a los 48 años. La edad mínima fue de 14 años y la máxima alcanzó los 86. El valor que más se repitió fueron los 29 años.
Por contra, la variable «profesión» informa de que más de la mitad de las personas encuestadas eran trabajadores especializados. La segunda categoría más común fue la de las labores del hogar (un 20% del total). Aquí hay que tener en cuenta que, si recordamos que había un 42,9% de mujeres encuestadas, el sondeo muestra que más de la mitad de las mujeres que entraron a formar parte de la muestra «realizan algún tipo de actividad económica fuera de las labores domésticas, al margen de que también se encarguen de ellas». El 14% son propietarios de pequeñas empresas y casi uno de cada diez son titulados universitarios de grado medio o superior.
Así pues, este estudio se ha decantado por una población montañesa joven y en gran parte titulada, pese a su común percepción como una serie de comarcas envejecidas y únicamente dedicadas a las labores agrarias. Esta población se declara contraria a la desaparición de las formas dialectales leonesas, aunque muchos reconocen que «existe peligro» de ello.
Además, un 70,9% de las personas preguntadas se mostró muy de acuerdo en que exista una estrecha «colaboración entre Asturias y León» en materia de política lingüística.